Comencé a montar en bici cuando sólo tenía cinco años. Recuerdo que un día vino un hombre a la tienda de bicicletas de mis padres y me preguntó si quería formar parte del Velo Club Pedalier de Xátiva. Mi principal preocupación fue saber de qué color era la ropa. Después de enseñarme el logo del patrocinador, decidí comenzar a formar parte del club. Permanecí en él hasta los catorce años, cuando pasé a la categoría cadete. Después de pasar por el equipo de féminas Profiltek y en Legendario, en cadetes de segundo año, pasé a juveniles con el patrocinado Bicicletas Sanchis.
Primera experiencia internacional
Ese mismo año estuve por primera vez en un campeonato del mundo. Fue en Verona (Italia), el año en que Óscar Freire consiguió su tercer título mundial. Viví una experiencia magnífica, pero durísima. En ese momento me di cuenta de lo que realmente era competir en bicicleta. Recuerdo que nada más darse el pistoletazo de salida las primeras ya estaban en la primera curva, cuando yo aún no había puesto la cala en el pedal. Estuve toda la carrera persiguiendo y finalmente terminé en el puesto 43. La ganadora de la prueba fue Mariane Vos, ciclista a la que he admirado y he seguido sus pasos desde ese momento. A pesar de haberlo pasado tan mal, no me hundí y salí de allí pensando que en mi próxima prueba internacional lo haría mejor.
En mi segundo año de junior estuve en el Europeo de Moscú y en el Mundial de Austria. La experiencia adquirida el año anterior y mi mejor estado de forma, me ayudaron a conseguir mejores resultados. Ese mismo año, participé por primera vez en una vuelta por etapas, La Emakumeen Bira. Estuve cedida en el equipo de Midi Pirénees, con Dennis Gonzales al frente del equipo y Marilyn Salvetat como jefa de

filas. Teniendo en cuenta que era junior y el resto eran profesionales, mi objetivo era terminar y lo conseguí, así que me di por satisfecha.
Buen debut en la categoría sub-23

Al año siguiente, ya en la categoría sub-23, pasé al equipo ODECO, aunque las pruebas más importantes las disputé como integrante la Selección Española. Estuve en el Giro de Italia (terminando en la posición 69), Flecha Wallona, Campeonato de Europa.... Ese año gané el Campeonato de España sub-23 en línea y contrarreloj. Hice una buena temporada y todos los que me rodeaban pensaban que iba a continuar progresando, aunque la suerte iba a correr en mi contra…
En enero de 2007 y en plena pretemporada de carretera, tuve una caída en una carrera de ciclocross y me fracturé la pelvis. Cuando me dijeron que tenía que estar dos meses parada se me cayó el mundo encima. Pero la sorpresa fue que cuando comencé a entrenar me resentí de unos dolores en la rodilla. Rápidamente me detectaron una plica sinovial de la cual debía ser operada. La idea no me hacía ninguna gracia, pues con el apoyo de mis padres y de mi novio habíamos montado el equipo Comunitad Valenciana, con la idea de poder competir más en el extranjero y poder seguir progresando.
Doloroso paso por el quirófano
La intervención tuvo lugar en el mes de mayo de 2007 y la llevó a cabo el prestigioso cirujano y traumatólogo Carlos Barrios, que me ha sido de gran ayuda todo este tiempo. Pensábamos que en un mes podría estar compitiendo, y aunque no estaba ni siquiera al cincuenta por ciento, tomé parte en el Tour de Francia. Poco más pude correr esa temporada, y después del Campeonato de Europa tuve que volver a parar al volver a resentirme de la rodilla. Como me temía, el doctor Barrios detectó que la plica se había reproducido con más fuerza y había que volver a intervenir. Después de esta operación y de la rehabilitación pertinente, retomé la bicicleta en el mes de febrero de 2008. Había estado seis meses sin hacer nada de deporte.
El sueño olímpico

Como todo deportista puede desear, mi objetivo eran los Juegos Olímpicos, aunque lo veía muy difícil, pues había comenzado a entrenar muy tarde, después de muchísimo tiempo de descanso obligatorio. Si tuve el valor suficiente para seguir adelante fue gracias al seleccionador Juan Carlos Martín. El técnico de la RFEC me había apoyado desde que comenzó a trabajar conmigo en la categoría cadete y siempre había confiado en que podía llegar a estar entre las mejores. Confió en mí para hacer la preselección en el mes de enero, cuando aún no había comenzado a coger la bici, y mi trayectoria a lo largo de 2008 le ha dado los argumentos que sin duda le faltaban a la hora de seleccionarme como componente del equipo para los Juegos Olímpicos.
Finalmente cumplí mi sueño de ser olímpica. Ha sido un trabajo duro, muy intenso durante muy poco tiempo, y parte de esto ha sido gracias a mis padres y a mi novio, que han estado conmigo tanto en los buenos como en los malos momentos.
La aventura italiana
La temporada 2009 se presenta cargada de ilusiones y nuevos retos. Para empezar, he decidido correr en Italia y he fichado por el equipo Safi-Pasta Zara. Mi séptimo puesto en el Giro ‘08 no pasó inadvertido para sus técnicos, que han tenido a bien ofrecerme la responsabilidad de liderarlo en la próxima edición. He aceptado el reto con ciertos temores, pero también con rotunda firmeza. Voy a preparar la temporada a fondo. Si me respetan las lesiones (y mi rodilla) espero no defraudarles.